sábado, 3 de septiembre de 2011

5 nuevos puertos superados.

Bueno, pues ayer tocaba una nueva excursión para seguir enseñando a Babieca nuevos lugares, aunque esta vez tambien eran nuevos para mi.
La ruta inicial era la siguiente:
Tineo, Cangas de Onís, puerto de El Pontón, San Isidro, Pola de Lena, alto de La Cobertoria, alto del Gamoniteiro, Trubia y Tineo. 450km de curvas sin fin, aunque como siempre al final la ruta cambió un poco.

                                                              Esta es la ruta planeada inicialmente...                                      
                                                        
                                                                     ...y esta la que al final se realizó.


El día amanece nublado, con no muy buena cara, pero como para mañana el tiempo predice que lloverá si o si, decido que hay que arriesgar hoy que las probabilidades de lluvia son menores.
Salgo a las 9:45 de la mañana, despues de parar como siempre en la panadería de Manín para coger avituallamiento para el camino.
Hoy cambio la dirección de salida hacia Oviado, y en lugar de salir por La Espina, salgo por el corredor del Narcea en dirección cornellana.
Al llegar a Soto de la Barca, me caen unas pequeñas gotas en el casco y pienso..."no puede ser, pero si hace 5  minutos que salí y ya están cayendo gotas...". ajusto la profundidad de campo de mi vista para enfocar la visera y poder comprovar la cadencia de dichas gotas, pero afortunadamente no veo caer más. Me imagino que habrá sido agua de la torre de refrigeración de la central termica, pues a sido justo al pasar por delante de ella cuando he notado las gotas.
Continuo por la orilla del embalse de Calabazos sin novedad hasta Cornellana, donde cojo el autovia hasta Lieres. Es el tramo más aburrido (porque el autovia lo odio).
En Lieres cojo de nuevo la N634 y pongo ruta a Arriondas. Esta carretera la he pasado un millón de veces con el camión y voy recordando tiempos aún no muy lejanos, cuando la maldita crisis todavía no nos había machacado y yo era feliz con mi camión (como dice la canción de Loquillo).
Voy fijandome en el paisaje, en los negocios y tiendas que no hace mucho estaban abiertos, y de los que hoy solo quedan bajos vacíos con carteles de se vende o se alquila. En una gasolinera, el tiempo se detuvo cuando la gasolina de 95 costaba 1,05€ (a si lo constata el cartel con los precios que hay al pie de la misma). Es curioso la cantidad de gasolineras que han cerrado (devido en parte a las autovías).
LLego a Arriondas y paro en un mercadona a completar la cesta de la merienda. En la entrada, un vendedor de cupones saluda a todas las personas que entran como si fuese un ugier del ministerio, recibiendo a cambio la mayor de las indiferencias por parte de los transeuntes. Yo le compro 2 cupones para el viernes, más por lastima que por otra cosa, pues hace mucho que dejé de jugar el cupón.
Cruzo el pueblo, que está bastante concurrido (aunque tambien tiene muchos establecimientos cerrados) y cojo dirección a Cangas de Onís.
Llego a Cangas, y por un momento pienso en parar delante del puente a hacerme una foto, pero al final decido que no, pues hay que parar en medio de la carretera y hay bastante lio de personas y coches. (volveré en invierno que hay menos transito y la haré).
Me desvío hacia la derecha nada más pasar el puente y cojo en dirección al puerto del Pontón. Por esa  carretera subía yo a repartir con mi camión, pero solo hasta un pueblo llamado Tornín (donde paro a hacer unas fotos para seguir recordando).



                                   El rio es precioso (como todo en Asturias) y Babieca ya no digamos...

Continuo carretera arriba (de momento es llana) y el paisaje me deja asombrado. La carretera es estrecha, pero con muy buen asfalto, y las vistas impresionantes. (Si tuviese que hacer una fotografía a cada cosa que me llama la atención, este viaje duraría 1 més, y necesitaría una tarjeta de memoria de varios Teras), porque a cada paso hay una posible fotografía esperndote.


                                                La altura de la pared facilmente supera los 30 m de altura.


                                                           Babieca, posando imponente y majestuosa...


                                                     otra vista del talud de la carretera y la linea discontinua...


Los coches que me encuentro van muy despacio y al principio hay tramos de linea discontinua, pero cuando enpieza la ascensión, la linea discontinua desaparece como si se la hubiese tragado la tierra y hasta el pico del puerto es todo linea continua (no os voy a decir más...).
Llego al desfiladero de los beyos, donde dividen Asturias y León, y que es una pasada.


 






                                                Impresionantes vistas, con la montaña vigilandonos desde lo alto...












Como podeis observar, las rectas "brillan por su ausencia"  y ya se ve la liena continua que nos acompañará durante toda la subida.
Despues de embriagrame de tanta belleza, continuo el camino disfrutando de una temperatura que ha subido como la espuma desde los 18,5ª de la salida hasta los 24 que encuentro en los primeros kilometros del puerto.
Me encuentro un motorista con una "R" que baja en dirección contraria y nos saludamos (que distinta es la postura de una y otra moto) incluso se nota al saludar, pues nos cruzamos en una curva que yo tomo a derechas y el a izquierdas, y el saluda con la mano por debajo del manillar mientras que yo lo hago por encima...
Más arriba saludo a otros dos motoristas que bajan (una GSA y una Goldwing), y son las unicas que me encuetro en todo el puerto.
LLego a Oseja de Sajambre (del que había oido hablar muchas veces). Es un pueblo con unas casas que te cagas... y un montón de restaurantes (todos seguidos). Me llama la atención pues es un pueblo pequeño. Me imagino que en invierno habrá más gente, porque si no...
por fin, despues de una subida muy agradable, llego al alto del puerto, donde como no podía ser menos, hago la foto demostrativa.


                                   La tempemperatura ha bajado hasta los 16º, pero no es para nada molesta.

Comienzo el descenso con dirección a Riaño. Voy adelantando a muchos turistas (casi todos ingleses) con autocarabanas, pues aquí la linea continua hace como el Guadiana, vuelve a aparecer.
Despues de unos kilometros, en una curva me encuantro el desvío al puerto de Panderrueda, y decido subir a mirar, pues es bastante temprano.
La carretera es estrecha, pero el asfalto es muy bueno y las vistas son como las de todo el viaje, impresionantes.
En todo el recorrido hay bastantes areas recreativas donde poder parar a comer, pues restaurantes, a parte de los de Oseja de Sajambre, hay pocos (aunque alguno hay...).
Tambien hay alguna fuente donde poder saciar la sed, (siendo aconsejable llevar una botella o un par de ellas si somos 2, para llenar), pues en las areas recreativas me he fijado y no he visto ningún sitio para poder beber...



Esta fuente está en la ascensión a Panderrueda (a pocos kilometros del alto) y el agua que tiene está buenisima... (doy fe de ello).

Despues de beber un trago, continuo hacia el alto. He de decir que toda la subida tiene miradores con unas vistas exquisitas para hacer fotos, pero como todos tienen bastantes turistas, declino pararme, pues como se puede apreciar soy bastante solitario...

Llego al alto, donde la madre naturaleza continua deleitandonos la vista con imagenes alucinantes...



                                                                              la foto acreditativa...

                                                                            Paisaje impresionante...



En el mismo alto, hay mesas donde comer, pero no disponen de sombra alguna, por lo que si casca el sol no son muy buen sitio para comer, además, no vi ninguna fuente para beber, por eso recomiendo lo de llevar unas botellas para cogerla durante la subida.

Mi idea inicial era bajar de nuevo por el mismo sitio y aprovechar para comer en la fuente de la foto, pero como es temprano y no soy muy partidario de rodar el camino hacia atrás, echo un vistazo al mapa y me tiro puerto abajo en dirección a Riaño, pues todos los caminos van a Roma, y este no iva a ser menos.
El asfalto continua siendo bueno y la carretera es lo suficientemente ancha para rodar seguro.Hacia la mitad de la bajada más o menos, veo una fuente con abrevadero para el ganado y que tiene algo de apartadero para aparcar y sombra, pero yo no llevo ni botella ni baso (se me ha olvidado la taza de aluminio de decathlón en casa) a si que sigo con idea de parar en el primer pueblo que vea para comprar una botella en un bar.
Entro en el pueblo (Caldevilla de Valdeón) y me interno por las callejuelas estrechas intentando visualizar algún chigre donde poder comprar el agua, pero no veo ninguno. Encuentro una señora y le pregunto, pero me dice que en el pueblo no tienen bar, que hay que ir al siguiente pueblo. Me ofrece un vaso de agua, pero le digo que necesito agua para comer, y dandole las gracias me dirijo al pueblo siguiente, a 2 km de distancia.


                                                        Acogedor rincón de Caldevilla de Valdeón...

El siguiente pueblo se llama Santa Marina de Valdeón, y allí si que tienen bar. Es un bar de 2m cuadrados, pero bar a fin de cuentas. Fijaros si es pequeño, que no tienen botellas grandes de agua. (me imagino que por cuestiones de espacio).
Despues de conversar co un lugareño que me pregunta si he andado por el Tour de Francia (pues ha visto las pegatinas de Babieca) y un Forastero que está pasando unos días en el pueblo, y que parece un señor muy majo (los dos lo son), retrocedo hasta la fuente que he visto unos kilometros más arriba para comer, pues son las 2 de la tarde (mi hora de comer).
Hoy si que he puesto la foto de la comida. La verdad es que llevo mucha más de la que puedo comer, pero es por si algún motorista para y le apetece comer, poder invitarle, a si que ya sabeis, si me encontrais alguna vez, os podeis sentar a la mesa... (como no, la radio me acompaña durante la comida)
Mientras como, pasa un inglés en una "R" puerto arriba, pero no para... (es que no ha leido mi blog)

                                                                              Que aproveche...


Nada más sentarme a comer, aparecen unos huespedes que no habían sido invitados (las moscas), que al momento, sabedoras de que les seguiré el juego comienzan a tocarme las narizes, y por supuesto, yo les sigo el juego espantandolas a manotadas. El juego continua hasta que me doy cuenta de que si no les hago caso enseguida se cansarán y se marcharán, con lo que paso de elllas y antes de 2 minutos ya se han ido.


                                                             Esta es la vista que tengo frente a mi..

Una vez terminada la comida, y con el cuerpo más a gusto, recojo todos los bartulos y por supuesto la basura (no hace falta que diga que la basura no se deja ni aunque sea en una bolsa) si no hay contenedor se mete a la maleta y se tira en casa...

Continuo dirección Riaño, pero el tonton se hace la picha un lio en Prada de Valdeón y estoy un rato dando vueltas hasta que decido pasar de el y hacer las cosas al modo tradicional...
Cojo la carretera que va al puerto de Pandetrabe, que tiene el asfalto en estado regular, con gravilla suelta en algunas sitios (el peor asfalto de toda la ruta).
Llego al puerto y hago la foto.




Continuo ruta hasta riaño (que me pareció un pueblo con encanto) y cruzo el puente sobre el embalse que es bastante largo. En la otra orilla actualizo el gps y doy vuelta hacia atrás, pues me he pasado en el desvío que está a la entrada del pueblo (en frente de la gasolinera).
Cojo el desvío y voy observando el paisaje que deja el embalse cuando estás seco.


                     Aun se puede observar la antigua carretera que normalmente está tapada por el embalse...





                                      El ganado pastando el tierno verde que nace cuando el embalse se seca...

Me pongo en marcha en dirección al alto de San Isidro, pero antes tendré que pasar nuevamente por el puerto de Tarna, aunque esta vertiente es mucho más suave y con el asfalto infinitamente mejor que la parte asturiana.
Sigo por el puerto de Las señales hasta Puebla de Lillo, y esta vez si; me desvío hacia San Isidro. Son 15 km de buena carretera, aunque las curvas no son tan impresionantes como los demás puertos que he subido hoy.(es demasiado recto).
Al pasar por los pueblos, se puede apreciar el olor de las cocinas de leña encendidas que tanto me gustan (me imagino que por estas altitudes las encienden durante todo el año debido al frio nocturno). Digo esto, porque en mi casa en verano no se enciende, pero en invierno se enciende todos los días.
Una cosa con la que hay que hay que tener cuidado son los rebaños de ovejas, que campan a sus anchas por la carretera y son bastante numerosos (tanto los rebaños como el numero de cabezas). Me fijo en que la mayoría están cojas de alguna de las patas (no se muy bien el por que).
Al llegar al alto, foto ...



Comienzo la bajada y paro en el mirador a echar un vistazo.





  Panoramica de la bajada del puerto...

Despues de las fotos, emprendo la bajada (con susto incluido al encontrarme en una curva con un rebaño de vacas y un toro  que suben por el carril correcto para peatones, osea el mio) y que en su primer tercio está bien como se puede apreciar en la foto panoramica, pero a partir del segundo tercio de bajada las curvas desaparecen y dan paso a enormes rectas donde se baja a velocidades de carcel (según está la ley hoy en día) y se llega muy rapido a Cabañaquinta, donde se termina la bajada y enseguida nos espera de nuevo el autopista para poner rumbo a casa, pues Babieca tiene sed y ya es un poco tarde para tirarse al Gamoniteiro (lo dejo para otro día).
Me acerco a Parque principado a repostar, pues la gasolina es 7cms más barata (y eso en el bolsillo se nota) adémás hoy le voy a dar de beber whisky del bueno (gasolina de 98), con lo que la diferencia de precio se nota aún más.
Y por la N634, pongo rumbo a casa, con el cielo más amenazante de agua que cuando salí, aunque hoy tampoco tuve que hacer uso del pantalón de agua.
En total han sido 458km de unas carreteras que en su mayor parte no conocía y que me han dejado un muy buen sabor de boca.
Os espero en mi proxima excursión y nos vemos en el camino.
Un saludo.

lunes, 29 de agosto de 2011

Sabado de Puertos y curvas.

Bueno, pues hoy he salido a enseñarle nuevos puertos a Babieca, ya que yo ya los conocía casi todos los que he recorrido hoy, pero mi moto no.
La ruta inicial era esta:


Tineo, Puerto de Tarna, Puerto de Las Señales, Puerto Aralla, Puerto de Leitariegos y Tineo, pero al final ha variado un poco.
Son las 8:30 de la mañana, amanece un día que promete sol, con un cielo azul impresionante. Salgo a lavar a Babieca que está sucisima de mosquitos y polvo de la ultima ruta.
Despues de ponerla guapa, me paso por la panadería para coger algo de merienda, pues me gusta comer por algún area recreativa,que aunque no son muy abundantes, en Asturias todavia hay algunas (yo tengo un libro que editó Onda Cero de todas las areas recreativas de Asturias).
Salgo de Tineo sobre las 9:45 con dirección a Langreo, donde Babieca me informa que tiene sed, con lo cual paro en el centro comercial de Alcampo, ya que me queda de camino y la niña se bebe 33L de preciosa gasolina de 95 (es que la de 98 es algo cara). Despues de pagar lo 43€ y pico de la minuta, continuo dirección al puerto de Tarna, que es mi primer destino. La temperatura es de 18,5º, pero yo noto frio, con lo que en un apartadero de la carretera paro a ponerme la cazadora exterior (la interior es de rejilla y no quita mucho frio). Busco en la maleta la protección del cuello, pero no la encuentro, con lo que me fastidia llevar el cuello frio, pero bueno, no se puede hacer nada, la habré dejado en casa (luego me di cuenta que en casa tampoco está). La he debido perder en La Bañeza la semana anterior.
Continuo hacia el puerto, y a menudo que voy pasando kilometros la carretera se estrecha cada vez más, el asfalto empeora metro a metro (está bastante mal, tirando a fatal). Voy adelantando coches que suben muy despacio, pues como digo, la carretera está en pesimas condiciones (menos mal que Babieca es fuerte, que si no...)
En una recta me encuentro una pequeña ardilla en medio de la carretera, que al tronar del boxer, sale despavorida delante de la moto, pero en linea recta carretera arriba (yo rezo por que no le de por cruzar hacia el lado equivcado), al final, con un quiebro magistral y un salto olimpico se encarama en la alto de un arbol en una fracción de segundo.
A menudo que van pasando los kilometros, la temperatura cae de forma constante hasta que al llegar al pico del puerto el termometro marca 12,5º.
Como no podía ser menos, nada más llegar hago la foto de rigor para dejar constancia de mi paso por este puerto. Preparo el tripode y la camara y la coloco en la orilla de la carretera (es una camara reflex con lo que ocupa bastante). Me dispongo a enfocar la moto para poner el retardador y que me de tiempo a cruzar cuando pasan tres viejos y se paran delante de la moto a ponerse un jersey... y uno dice:
uy... mira, ese va a hacer una foto de la moto, a ver si nos saca a nosotros tambien...,
 y otro dice:
no, no, pasa rapido...
y yo pensando para mi... donde irán estos pobres hombres con el frio que hace aquí arriba... a ver si pasan de una vez.

Al fin hago la foto


y cuando tengo todo recogido, un hombre que pasea 2 perros a la parte de arriba de la carretera me dice:
hombre, para que no me avisaste. Te la podía haber hecho yo...
creo que me estaba tomando el pelo, pues me había visto perfectamente sacar todos los trastos. En fin, tras guardar todo, cojo dirección al Puerto de Las Señales, que queda muy cerca del de Tarna en dirección a Puebla de Lillo.

Llego a la señal, y de nuevo parada para dejar constancia de mi paso.






Bonito paisaje


Babieca posando para la foto como una modelo...

Cuando estoy haciendo las fotos, llegan 3 chicos en 2 vespas que se dirigen al puerto del Pontón, y que tambien paran ha hacerse la foto. El paisaje es precioso (para mi al menos). Cuando empiezo a bajar el puerto, veo lo que me pareció que era un quebrantahuesos sobrevolandome muy bajo. Nunca había visto ninguno, y me pareció una maravilla. sigo puerto abajo, la carretera no es ni la mitad de mala que la del Tarna... esta es mucho mejor.
Al llegar a Puebla de Lillo, dudo si subir hasta San Isidro, pero desconociendo la distancia decido continuar por la ruta inicial (lo dejo pendiente para otro día).
Continuo hacia boñar bordeando el pantano de Tanes por una carretera de curvas amplias y un paisaje que parece las llanuras del serengueti, pues hay un buen tramo donde el pantano está seco o casi seco que me recuerda a los documentales de la 2. Al pasar Boñar cojo dirección La robla por la tipica carretera leonesa de paisaje gris y largas rectas con pocas curvas.
Doy una vuelta por el centro del pueblo con intención de parar a comprar una botella de agua, pero al no encontrar aparcamiento delante del supermercado decido continuar hasta Pola de Gordón, que es mi proximo punto de paso.
La carretera tiene un asfalto excelente y no es tan recta como la que acabo de dejar, pero esta es una carretera trampa, pues por lo general dispone de un radar escondido en uno u otro lugar a la espera de algún despistado (a mi hace ya 10 años que me tocó pagar en Vega de Gordón).
Paso por delante de la Hermita del buen suceso, que para mi es la hermita más bella del mundo y un poco más adelante entro en Pola de Gordón a comprar el agua y algo de comer para acompañar la empanada de bonito y el bollo de sardinas con huevo cocido y no se cuantas cosas más lleva, que me he comprado en Tineo antes de salir.
La ruta inicial, que era subir el puerto Aralla, se cambia a partir de aquí, porque quiero pasar por las hoces de Vegacervera para hacer unas fotos, pues cuando fui a Valporquero no paré y me quedaba esa espinita, asi que en el pueblo de La Vid, me desvío para poner rumbo a Vegacervera.
La carretera es impresionante. Al principio tienen el asfalto un poco malo, pero enseguida cambia a asfalto nuevo y es una pasada de caretera de curvas ideal para la moto, con cero trafico rodado (al menos yo no encontré ningún coche en todo el trayecto).
Llego a Vegacervera y enfilo dirección a Felmín, (donde se puede subir a las cuevas de Valporquero) y comienzo a recorrer las hozes...
El paisaje es precioso, la carretera más de lo mismo, aunque muy estrecha (tanto, que hay sitios en los que dos coches se cruzan justos).









El rio es cristalino como si no tuviese agua. (se ven las truchas como si estuviesen flotando en el aire)





Recomiendo a quien no conozca este lugar a que se escape por aquí, pues me atrevo a decir que no saldrá decepcionado.

Despues de la sesión de fotos de rigor paro en el calero de Felmín, que es una torre de piedra donde antiguamente mediante fuego calentaban piedras calizas hasta deshacerlas para hacer cal. (está en las misma hozes, con lo que no hay que desviarse de la carretera).
Aprovecho la sombra de la montaña para comer, pues ya va siendo hora. La temperatura ha subido hasta los 22º.
Como no tengo prisa, saco de la maleta una radio portatil (de las de pilas de toda la vida) que llevo conmigo a todas partes, y mientras como, escucho las noticias de onda cero (que es lo unico que se coje junto con kiss FM).
De esto no tengo fotos, porque como dicen por aquí, "... ovea que berra, bocao que pierde..." .
Despues de comer, pongo rumbo a Carmenes donde me desvío al puerto de piedrafita, que es de pista sin asfaltar, pero hacia la mitad me encuentro con la portilla cerrada, y por no bajarme a abrirla me doy la vuelta.
Continuo hacia Villamanín, lugar donde más calor y más frio he pasado en mi vida (viví allí durante un año) en verano el termometro de la farmacia llegó a marcar 43º y en invierno -19º.Jamás pensé que se podía aguantar tanto frio, y yo trabajaba de noche y al aire libre en el alto de pajares (PERO ARRIBA DEL TODO EN EL PICO DEL MONTE) haciendo los sondeos para el AVE...
Cruzé el pueblo recordando viejos tiempos y tomé el desvío de Rodiezmo... ese pueblo donde cada año van los socialistos a celebrar que "España va bien..." y continué hacia el puerto Aralla por una carretera que yo conozco muy bien, y que para una GS es una autentica delicia (creo que es de las que más me gustan del mundo mundial). Es increible la velocidad que puede alcanzar este demonio de casi 300kg por una carretera tas estrecha y tan retorcida.




se puede ver el asfalto maravilloso que tiene la carretera jajaja...




y esta es una perspectiva de las curvas...





Esta carretera desemboca en la parte baja del puerto Aralla en dirección al embalse de Barrios de Luna.
Mi idea era pasar por el puerto Aralla a hacerme la foto, pero por un despiste ocasionado por la emoción de esta carretera "GeSera" por escelencia, pues cojo dirección opuesta al pico del puerto, y por no dar la vuelta (cuando me di cuenta), sigo dirección Leitariegos como estaba marcado en la ruta.
Voy pasando pueblos que están en medio de la nada y preguntandome como puede haber gente que viva en lugares como esos, rodeados de piedra por cualquier sitio que miras, con montañas sin flora ni vegetación alguna (que distinto de Asturias estando tan cerca). Al llegar al desvío de San Emiliano, se me enciende la luz aventurera, pues la semana anterior he estado en el puerto de La Cubliia y un hombre me dijo que la bajada a San Emiliano estaba muy mala para Babieca, y decido comprobarlo por mi mismo, pero esta vez subiendo de San Emiliano a Pinos y de Pinos a la Cubilla.
Nunca he estado en San Emiliano, y me adentro por la carretera sin saber muy bien hacia donde tengo que tirar.
Al llegar a San Emiliano veo a 2 lugareños conversando, que a mi paso se quedan mirandome como si fuese un extraterrestre.
Me paro unos 20 m más adelante, en un pequeño apartadero al lado de un edificio y apago el motor. Saco el mapa que llevo en la bolsa sobredeposito y comienzo darle vueltas tratando de encontrar la postura correcta (es que va lleno de dobleces hechas por mi para poder encajarlo bajo el plastico de la bolsa, un poco escaso para el mapa).
De repente, uno de los lugareños de unos 40 años se me acerca y al verme dando vueltas al mapa como si fuese un volante de un coche me pregunta:
- Buenas...

-Buenas...

-¿vas muy lejos?

- no... estoy mirando para subir a La Cubilla desde San Emiliano. ¿Sabe por donde se sube?

- si, si... coges la carretera esta todo pa´rriba, sin desviarte, y luego llegas a Pinos y tu no te desvías. Lo que pasa es que es camino...

-ya, ya lo se. Es que el otro día subí por Campomanes, pero me djeron que estaba muy malo para esta moto.

- Bueno, subir terminarás subiendo, pero dos o trés veces seguro que acabarás pegando abajo...

- No, pero esta moto levanta la suspensión. ¿Está muy malo?

-Hombre, yo hace mucho que no subo, pero tienes que pasar el rio 2 veces, porque no hay puente y luego el ultimo repecho, que es muy cuesto y tiene unos bolos sueltos que patinan... no es que sean grandes, pero estás sueltos...

-Bueno, voy a ver si puedo subir... si no, pues donde vea que no puedo me doy la vuelta.

-BMW, vaya moto... es preciosa.

-Bueno, si...

Vaya maquina... esta te lleva igual... a Moscú... puff.

-SI, si, esta te lleva a cualquier sitio. Bueno hasta luego.

-Adios.

Me hizo mucha gracia lo de Moscú. Buen chico ese... y amable.
Siguiendo las indicaciones del lugareño, me adentro en el pueblo de Pinos, que está pegado a San Emiliano y al momento veo que el asfalto se acaba derrepente y comienza el camino. Paro, piso el botón del ESA y coloco la amortiguación en montaña grande y Soft.
Me pongo de pie sobre las estriberas para poder ver mejor el suelo y evitar los baches y comienzo la ascensión. El camino es un camino muy bueno, aunque hay algunos baches hondos camuflados con los que hay que tener cuidado.
continuo subiendo y el camino no cambia. De momento ni rastro del rio. Pienso si es que con el verano se habrá secado, o que el hombre pudiera estar equivocado.
Paro a hacer unas fotos del paisaje con el ganado pastando sin prisa.








Despues de contemplar el paisaje durante unos minutos, continuo ascendiendo. A lo lejos veo unos caballos que están en la orilla del camino comiendo, pero no le doy importancia. Justo cuando llego a la altura de ellos, una yegua se pone a cruzar el camino con una parsimonia desesperante, y por no parar, aguanto la minima velocidad a la que puedo hacer equilibrio y estoy a punto de carme encima de ella (creo que llegué a rozarla) y ella como quien oye llover. Me cagué en todo, pues casi me caigo (no tendría tiempo en todo el día a cruzar que tenía que ser en ese justo momento...) en fin, la famosa Ley de Murphy, que como siempre, nunca falla.
Despues de reponerme del susto, continuo y a lo lejos veo un monovolumen en medio del camino (hasta ahora el camino era bueno), y justo delante del coche veo el primer vadeo... (el paisano estaba en lo cierto). Junto al coche, bajo la sombra de un arbol está su dueño con un niño y una mujer. Paro para preguntarle al hombre si falta mucho hasta el alto, pero me hace un gesto con las manos como diciendome  "yo no soy de aqui...". me despido con un hasta luego y miro al estrecho, pero hondo vadeo pensando como la voy a afrontar. Sin más contemplaciones (pues mi padre siempre decía que cuando hay que besar al perro en el culo, no sirve mirarle para el rabo) me lanzo y dando bandazos con las patas locas salgo como puedo, pues justo al otro lado empieza la pendiente con unas piedras del tamaño de una hogaza de pan y sueltas, que parecen estar diciendo ven guapo, que te estamos esperando. A duras penas aguanto la compostura para no caerme y haciendo equilibrio consigo parar. Justo detrás, está el hombre que no tenía lengua, esperando a verme caer...
Pienso por un momento que, despues de tropecientos años andando por el monte en moto no puedo caerme delante de ese tipo que ni siquiera se había molestado en habrir la boca para decirme que no sabía donde estaba el puerto.
Meto primera y acelero haciendo eses aguantando el equilibrio (sentado) hasta que consigo hacerme con la situación y me pongo de nuevo de pie. Misión cumplida. El mudo se va a quedar con las ganas de ver circo gratis...
Babieca se porta como una campeona a pesar de no llevar unas ruedas acordes con el terreno, y el control de tracciión actua de maravilla impidiendome caer debido a las patinadas. Tanto es asi, que en una ocasión estuvo a punto de pararse debido al corte de inyección para evitar el patinaje.
Llego al segundo vadeo que paso sin mayores problemas y continuo con la ascensión del pedrero asesino...
Un todoterreno que baja muy despacio se para en la orilla al verme subir. El conductor me mira con cara de incredulo. Yo me estiro bien como diciendo "chavaaal... que esto es una BMW"  ja,ja,ja.
Un poco más arriba, el camino infernal (al menos para la GSA) se termina y comienza a suavizar la pendiente y de nuevo el piso es de tierra con algo de roderas.
A unos 200 metros, veo una portila cerrada, pero con tan buena suerte que unos senderístas que suben me la abren, con lo que no tengo que parar. Les di las gracias diciendoles que vaya a tiempo que habian llegado.
Paso la portilla y la pendiente se acentua. De repente, en medio del camino veo un vadén que tiene medio metro de fondo e intento acelerar para pasrlo con la rueda delantera levantada (como se haría con una trialera), pero Babieca pesa cuatro veces más y no lo consigo, enterrando la rueda en el vadén y parandoseme la moto al salir de el con la rueda trasera. Casi me voy al suelo, pero de nuevo aguanté el tipo.Desde la casa de Mieres (un bar con terraza que hay a unos 200 m del alto, y donde de nuevo comienza el asfalto) la gente me mira con ojos de gacela como diciendo de donde habrá salido este loco con esa moto... y de nuevo yo, me estiro y les repito para mis adentros... "esto es una adventureeee, BMW, tecnología alemanaaaaa" y continuo de pie hasta el alto, donde se me queda una sonrrisa de oreja a oreja que no veas.
En el alto, hago unas fotografías del paisaje.




















Ahora toca la bajada del puerto, que son 28 km de carretera asfaltada hasta Campomanes y por el auntovia hasta Cornellana donde subo a casa por el alto de La espina.
En total han sido unos 450 km de curvas preciosas y con un día explendido, aunque cuando llegué a Oviedo el tiempo cambió como si cambiase de país y hasta casa, amenazó agua, aunque por suerte no me tuve que poner el pantalón impermeable.
Espero que mi ruta, y sobre todo mi relato haya sido del agrado de todos los lectores.
Un saludo a tod@s y nos vemos en el camino.